La mayoría de las mujeres confiamos en la plancha del pelo para conseguir un pelo liso, habiéndose convertido en un imprescindible en casa, junto con el secador, y la usamos de manera habitual. El problema es que la usamos sin llevar el cuidado necesario y luego nos lamentamos al ver nuestro pelo estropeado o las puntas abiertas en poco tiempo. Conseguir un pelo liso y sano no es tan complicado, únicamente requiere ciertos cuidados para mantener la salud del cabello.
Para empezar, la plancha de pelo se debe utilizar con el pelo perfectamente seco ya que, si está húmedo o mojado, el pelo se estropea más rápidamente. Otra opción que ayuda a mantener el pelo sano es el uso de termoprotectores, ya que ayudan a que el pelo sufra menos en cada alisado.
Es conveniente también dejar descansar el pelo una temporada, prescindiendo del uso de la plancha y, sobretodo, hidratándolo para recuperar las fibras estropeadas. Para ello, utiliza un champú y un suavizante para cabello seco o dañado y, por supuesto, una mascarilla una vez a la semana. Puedes complementar el tratamiento con aceites cosméticos, muy de moda actualmente, que hidratan en profundidad y son muy eficaces a la hora de recuperar el cabello dañado.
Por último, un buen alisado con la plancha se realiza pasándola por el mechón muy despacio y una sola vez, así evitas tener que repetir la operación, de lo contrario se calienta en exceso el pelo y provoca que se estropee antes. Por ello, también es conveniente adecuar la temperatura de la plancha, en el caso de que nuestra plancha de pelo tenga control de temperatura. Por ejemplo, si el máximo de nuestra plancha es 200 y nuestro cabello es fino, 160 es la temperatura idónea para conseguir un buen alisado. Según la cantidad de pelo subiríamos o bajaríamos la temperatura.
Si usamos la plancha de pelo siguiendo estas recomendaciones, conseguiremos el alisado deseado manteniendo un cabello sano por más tiempo.



